Querido Doctor Cíclope, para comenzar decirle que soy la fan número uno de su fantástica y asombrosa consulta. Quisiera encomendar mis plegarias a Dios para que le recete una vida larga y saludable llena de anónimos y divertidos encuentros sexuales furtivos.
Debo decir que, a pesar de haberle leido siempre desde que era pequeñita, nunca me habia visto capaz de contarle mis problemas a alguien a quien admiro mucho. Por favor, resuélvame usted esta duda que durante lustros ha estado atormentando mi mente. Resuelva usted los interrogantes que han logrado mantenerme en vela noche y dia durante innumerables primaveras. A continuación le explicaré mi problema:
Todo comenzó cuando iba al colegio. Permanecíamos en el patio de atrás jugando al Conejito de la Suerte, ya sabe usted, ese juego que juegan alegremente todos los niños y niñas felices y sabios del mundo, y que, obviamente, nunca nunca nunca se permite jugar a los patéticos gusanos, ovejas negras, cabras descarriadas y gordos infectos que todos hemos conocido en nuestra juventud. El caso es que resulta que estaba yo jugando cuando un gordo se me acercó por detrás y, ¡me pidió un beso! ¡A mí! Naturalmente le dije amablemente y con todo el tacto del que presume una dulce doncella "que lo sentia mucho, pero que mi madre me prohibía gozar de la compañia de miserables infraseres como él". Una frase clásica que solía funcionar con los deformes. Sin embargo, el chicuelo enrojeció y murmuró algo así como "ojalá te ahogues en tu propio endometrio". Después se fué.
Mi pregunta, apreciado Doctor, es: ¿Qué es el endometrio?
Ese enigma ya me ha atormentado suficiente, Doctor... Haga algo por mí!
Atentamente, Dña. Clotilde Carmisola de Ararat
Ante todo, mi queria y apreciada fan, agradecerle el amor con el que ha escrito esta bella carta cargada de verdades como puños, y agradecerle acérrimamente también el pequeño botecito lleno de coágulos que venía adjunto. ¡Solo una verdadera fan sabe que los coágulos a la pimienta son mi plato predilecto!
Respecto a su misiva. Déjeme decirle que la frase que el asqueroso gordito pronunció entre dientes es nada más y nada menos que una vieja frase en latín ya olvidada que significa algo así como "acepto mi derrota, te deseo una vida larga llena de prosperidad". Era una frase que solian pronunciar los viejos griegos en momentos de dicha y extrema felicidad.
El endometrio es la mucosa que recubre el interior del útero. Por si no lo sabe, el útero es una espécie de huevo que ponen las hembras de la espécie humana. Más o menos como los huevos de gallina que le traen sus criadas y despreciables lacayas a su mansión en Beverly Hills.
El endometrio es una sustáncia comestible y asombrosamente deliciosa. Su exquisitez es considerablemente mayor que la del caviar, y su sabor es ofensivamente más delicioso. Además, entre los mejores chefs de los mejores restaurantes del Raval, se comenta que el endometrio más apetitoso que puede probar el paladar de cada persona es el de uno mismo, puesto que la misma codificacion genética hace que las glándulas de la lengua bailen de placer con solo husmear una pizquita de endometrio jugoso.
La mejor manera de extraerse el endometrio es introducirse una percha de varillas oxidada por la vagina. Una vez hecho eso, colocarse en cuclillas sobre una palangana y raspar el endometrio que se encuentra dentro del útero. No tenga usted miedo, esta operación es indolora, sencilla y se tarda apenas nada en rascar todo el endometrio. Y por si todavía no está totalmente segura, no tema, el útero no sufre daño alguno.
Lo mejor del endometrio es que se regenera cada 28 dias!
Una vez recolectado todo el endometrio, tápelo bien para que se conserve fresco e inalterable en la nevera! Para una buena seleccion de recetas de endometrio no dude en consultar en http://www.recetas.net/endometrios, ¡donde todo un grupo de famosos chefs españoles preparan refrescantes postres y suculentas comidas valiéndose entera o parcialmente del rico, espeso, jugoso y sospechosamente viscoso endometrio!
Buen provecho!
Atentamente, Doctor Cíclope.
Licenciado con honores en la Universidad de
los horrores de Cambridge y doctorado en sadismo y maldad.
5 comentarios:
No pude dejar de pensar en Tom Cruise, que supuestamente obligó a Katie Holmes a comerse la placenta después del parto.
asdfasdf
Vaya burdo plagio del replicante de yonkis.com, pero sin gracia.
Es verdad, la interne pierde.
Shh, calla calla, que no se entere nadie!
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