jueves, 17 de mayo de 2007

El compañero pesado y odioso.

Por Tripy

Hay algo que siempre me ha impactado de los trabajos. No me explico porqué los jefes no son capaces de detectar a estos individuos y echarles de la empresa lo antes posible, o retirarles el sueldo, o denunciarles.
Son pesados, maleducados, gandules, ríen siempre con una carcajada tan abierta que puedes verle los empastes, tienen la mesa (si es una oficina) llena de mierda y papeles arrugados casi todos ellos de cosas no relacionadas con su trabajo, llegan tarde y siempre son los primeros en irse, interrumpen conversaciones,... Efectivamente, hablo de ÉL. Del que día a día te frustra. Del que está AHÍ, que siempre le miras de reojo esperando que no se acerque y te de el coñazo, o te pida ayuda para que hagas SU trabajo por él. Si...

Si estás leyendo esto desde tu puesto de trabajo o en clase, ¡mírale! Mírale con asco, clávale la mirada en su sucia nuca, y deséale que se caiga por un barranco o que se electrocute con el enchufe, porque SABES que se lo merece y que todo el mundo piensa lo mismo que tú.

Habría que hacer un intensivo estudio sobre este tipo de individuos, presentes en casi absolutamente todos los empleos, y sobre los cuales no nos dan ninguna preparación en nuestra época estudiantil.
Creo que no sería muy complicado hacer tal estudio. Siempre son las mismas situaciones, y se repiten con cierta periocidad:
  • En la oficina: Individuo "A" se acerca, justo en el momento en que la conexión a internet se ha ido. Se queja, e inmediatamente te cuenta lo que estaba haciendo (no relacionado con el trabajo). La conexión a internet vuelve, y él decide enseñarte las gilipolleces y chorradas que estaba viendo anteriormente.
  • En el restaurante: Individuo "A" está desaparecido y hay un cojón de mesas por atender. Tu encargado te manda buscarle porque hay un montón de curro... pero sabes dónde está, ya que siempre se va a la calle, a la esquina, a echarse unos pitis. El marrón te lo comerás tu también si el encargado os ve.
  • En la tienda: No hay ni un sólo cliente y tanto él como tú tenéis muchos albaranes y cosas por hacer/organizar. Mientras se come un bollo relleno de chocolate empieza a contarte chistes malos machistas, y cuando acaba, termina hablándote de fútbol, del Madrid, del Barça, y de Fernando Alonso. Por supuesto él termina haciendo menos trabajo, porque está ocupado hablando.
  • En el almacén, de mozo: Aquí suele haber una distinción, y es que la mayoría son compañeros pesados, odiosos, y además huelen a cebolla. Todos bromean sobre lo fuertes que están, carcajadas abiertas, no entienden nada de tecnología, y siempre que te saludan te dan un puñetazo en el hombro. Más bien son grotescos, antes que molestos.
  • En el telepizza: Salen 2 pedidos nuevos. El encargado os los asigna a ambos. Cuando salís, te ofrece un pique con las motos, y te dirá que eres una nena tras empezar a contarte anécdotas absolutamente nada interesantes. Te vas con el reparto teniendo la sensación de que has perdido 10 minutos inútilmente. Al volver, te cruzas con el y te ofrece ir a un parque a fumar canutos. Se pone tan pesado que te convence. Al volver a la tienda, la encargada te echa la bronca. El otro aún está por ahí.
  • En trabajo "free-lance": Aunque trabajes desde casa tampoco te libras. Siempre te abrirá una ventana del messenger alguien preguntándote "ESTAS?????", aunque estés como "no disponible" y en tu nick pongas "-Estoy currando-". Te saltarán con "que kabron xdd asiq trabajando, eh? ya claro. Oye, ¿me explicas porque no me va este juego con mi PC???”
  • En clase: ¿He de mencionar qué ocurre si hay que entregar un trabajo de clase, o "deberes"? Tras pedirte 50 trabajos, empieza a maldecir a todos los profesores diciendo que son unos hijosdeputa, que no le entienden, y que hoy podríamos pedirles salir antes (y todos los días propone lo mismo... todos.) Siempre te llama con algún mote que solamente a él le hace gracia, amén de los chistes de follarse a tu madre/hermanas.

Esto es sólo un puñado de ejemplos que se me han ocurrido así de pronto. Seguro que cualquiera recuerda más situaciones y más y más...

Aunque lo más curioso de todo es que, y con todos mis respetos, todos y cada uno de vosotros que leéis estas líneas sois un compañero pesado. De otro modo, no estarías mirando esta página desde el curro. Así que ya sabes, ¡cierra esta puta ventana y ponte a trabajar, gandul! >:( algún compañero te estará odiando a muerte en este momento, que lo sepas.

3 comentarios:

hey jou! dijo...

me encanta la etiqueta

Anónimo dijo...

Soy Mater, me da hueva registrarme:

Pues a mí me ha parecido un tío de puta madre, me lo presentas?

Anónimo dijo...

Posteando desde mi casa en mi tiempo libre.
Atte: Dark_yeik